Ir al contenido principal

BARRIO DEL ARRABAL


Descubre los escenarios de
Tango para una asesina (2)

"¡Sin desfallecer, sobrina!  ¡Una Ibor nunca se rinde!  ¿Qué iba a decir si no tu bisabuelo?  Él solico, con el tío Lucas, otros labradores y las mujeres del barrio, les dio buena estopa a los gabachos hace un siglo". 



Mercedes es biznieta del defensor de los Sitios Jorge Ibor y, como él, una mujer con coraje, siempre dispuesta a hacer justicia por los más débiles y las causas perdidas.


Así pues, es de visita obligada el barrio en el que nació su ilustre antepasado –el Arrabal–, que atesora rincones cargados de historia, como la plaza del Rosario, con sendos murales de su antepasado, el Tío Jorge, y del general Villacampa.  Precisamente, en la calle que lleva su nombre y que da acceso a la plaza, se puede ver el escudo de Broqueleros, que otorgaron a los antiguos moradores de ese lugar por su participación en el Motín del Pan.

A pocos metros, el callejón de Lucas, la única calle cubierta de Zaragoza que, desde la calle Horno, conduce a una pequeña joya de la arquitectura tradicional aragonesa, escondida entre las callejuelas del barrio.

Mariano Lucas
, que da nombre a este pasadizo, fue otro héroe de los Sitios, sucediendo al Tío Jorge al frente de los escopeteros del Rabal.  Murió defendiendo el convento de San Lázaro.

Origen de la imagen del post: La crónica de Zaragoza. Itinerarios turísticos por el Arrabal
https://www.elperiodicodearagon.com/noticias/la-cronica-de-zaragoza-actur-y-rabal/casco-historico-arrabal-belleza-desconocida_874000.html

👉 Compra
aquí “Tango para una asesina” 📚

Entradas populares de este blog

CALLE SOBRARBE

Descubre los escenarios de “ Tango para una asesina ” (3) "Al amigo de infancia de Mercedes le acompañaban su suegro, el juez Collados,  y un curioso personaje, el boticario Blas Sánchez Rojas; republicano de pro, prestidigitador, creador de un tónico reconstituyente y poseedor del primer fonógrafo que hubo en la ciudad".   Saliendo ya del barrio del Arrabal , llegamos al principio de la calle Sobrarbe.  A principios del siglo XX, Leopoldo Albesa pintó dos óleos de la que quizás sea la vía más transitada del barrio.  En uno de ellos aparece la botica de Blas Sánchez Rojas , la primera que hubo en la ciudad. El farmacéutico fue un personaje conocido en la ciudad.  (Hay quien dice que es a él a quien retrata el cabezudo de el Boticario ).  Tuvo el primer fonógrafo de Zaragoza y un loro que, al estar su jaula colgada a la puerta de la botica, se aprendió todos los improperios de los carreteros que cruzaban el puente de piedra.  Tanto así, qu...

ESTACIÓN DEL NORTE

Descubre los escenarios de “ Tango para una asesina ”  (1) "Una potente locomotora, construida en los talleres Maffei en 1903, tiraba de aquel tren procedente de Barcelona que se detuvo en la estación del Norte de Zaragoza llenándola de nubes de humo."   Aquí comienza todo: en la Estación del Norte.  Es el lugar al que llega nuestra protagonista, Mercedes Ibor , en un tren procedente de Barcelona.  Exactamente el mismo trayecto del viaje inaugural de la estación que hizo el rey consorte, Francisco de Asís, el 16 de septiembre de 1861.  La estación fue construida entre 1856 y 1861 por la Sociedad del Ferrocarril de Barcelona a Zaragoza , aunque cuatro años más tarde pasó a manos de la recién creada Compañía de los Ferrocarriles de Zaragoza a Pamplona y Barcelona. En 1878 se refunda en la Compañía de Caminos de Hierro del Norte de España,  dando así el nombre que hoy conocemos a la estación (y que aún figura en su fachada). En funcionamiento has...

CONVENTO DE SAN LÁZARO

Descubre los escenarios de “ Tango para una asesina ” (4) “Su auditorio le aplaudió entusiasmado y, con una reverencia digna del mismísimo Casanova, le cedió el testigo a doña Teresa”.   Nuestro paseo nos lleva hasta el mirador que ocupa el lugar en el que estuvo el convento de San Lázaro .  Desde una de sus galerías, Juan Bautista Martínez del Mazo pintó en 1647, por encargo de príncipe Baltasar Carlos, una vista de Zaragoza que había de ocupar “un lienzo de nueve palmos de alto y más de quatro varas castellanas de ancho” (189 x 336 cm aproximadamente). Se trata de un cuadro que es una estupenda “fotografía” de la Zaragoza del siglo XVII y en el que se aprecia la riqueza arquitectónica que tuvo la ciudad (y la pérdida de grandes edificios que hemos sufrido).  En la pintura se aprecia un destrozado puente de piedra, cuyos arcos centrales quedaron destruidos en una riada. Quizás una vista semejante a la que contemplamos –aunque un siglo después de que la r...